Hay proyectos donde la creatividad es el fin. Y hay proyectos donde la creatividad es el medio para construir algo que funcione sin ti. TAGHYIR fue de los segundos. Y aprendí más en él que en muchos otros juntos.
EL CONTEXTO: DISEÑAR PARA LA AUTONOMÍA
TAGHYIR significa «cambio o transformación» en árabe. Es un proyecto de cooperación internacional que promueve modelos de economía social y solidaria en Túnez y Marruecos, impulsado por Asamblea de Cooperación por la Paz junto a entidades de la economía social de ambos países.
Mi trabajo fue desarrollar la identidad visual completa del proyecto, los materiales de comunicación, las plantillas, la landing web y la newsletter trimestral.
Pero lo difícil y el reto era que esa identidad no iba a estar en manos de un equipo de comunicación centralizado. Iba a estar en manos de cinco organizaciones socias distribuidas entre Túnez y Marruecos, operando en seis contextos culturales propios, con recursos muy diferentes y niveles de experiencia con herramientas de diseño que iban de cero a básico.
Diseñar en este caso fue mucho más allá. Me exigió replantear desde el principio qué significa realmente hacer bien mi trabajo.

EL RETO: UNA IDENTIDAD QUE REPRESENTA A TODAS
El primer desafío fue conceptual.
TAGHYIR no es la identidad de una sola organización: es la identidad compartida de un ecosistema de entidades que mantienen sus propias culturas visuales, su propio lenguaje, su propia historia. La identidad del proyecto tenía que convivir con todas ellas sin aplastarlas, y tenía que resultar reconocible e identificable para personas de tres países con referencias visuales distintas.
La identidad se construyó colectivamente. A través de un proceso participativo de briefing con todas las entidades involucradas, cada perspectiva aportó algo esencial.
El proceso de validación añadió otra capa de complejidad: cada propuesta se presentaba y discutía en reuniones online con representantes de todas las entidades, en varios idiomas y desde contextos culturales muy distintos. Decisiones que en otro proyecto hubiera tomado en diálogo con un solo cliente, aquí requerían consenso entre culturas, perspectivas y sensibilidades diversas.
Eso obliga a un tipo de escucha diferente. No se trata de convencer a nadie de una solución. Se trata de encontrar la solución que todas las personas puedan hacer suya y se vean representadas.
El resultado fue un sistema visual basado en la idea de transformación colectiva: formas que sugieren individualidad y encuentro, una paleta que evita los clichés visuales tanto del sur global como de la cooperación internacional al uso, y una flexibilidad estructural que permite que cada territorio aplique la identidad con sus propios materiales sin perder coherencia con el conjunto. Se desarrolló el ecosistema visual de manera que contemplara diferentes niveles de participación y representación. Materiales con una línea gráfica cohesionada y con su espacio de personalización para cada entidad.
SOBREVIVIR SIN DISEÑADORA
Una vez resuelta la identidad, el desafío apareció con claridad: ¿cómo hacen veinte entidades en tres países para producir materiales coherentes con esa identidad cuando no tienen equipo de diseño propio, no comparten herramientas, y van a necesitar producir contenido de forma autónoma durante años?
Los manuales de identidad son útiles cuando hay alguien que sabe interpretarlos. Aquí se necesitaba algo diferente.
La respuesta fue crear un espacio en Canva y generar un sistema de plantillas habilitadas para todas las entidades y socias. Y esta fue, probablemente, la decisión más estratégica de todo el proyecto.
Elegí Canva no como concesión, sino como herramienta estratégica deliberada: accesible desde cualquier dispositivo, en cualquier país, sin instalación y con una curva de aprendizaje mínima. Construí un conjunto de plantillas con la identidad del proyecto, colores, tipografía y estructura bloqueados, elementos editables claramente diferenciados, para que cada entidad pudiera producir sus propios materiales: publicaciones, documentos, presentaciones. Cada una en un espacio propio y accesible. Todo ello con una guía de acompañamiento como material de consulta.
La elección de la herramienta correcta sobre la herramienta técnicamente superior no es una limitación. Es criterio profesional. Es pensar no en cómo se ve el resultado el día de la entrega, sino en cómo lo va a usar alguien en Túnez, desde su móvil, dos años después de que yo haya terminado el proyecto.

LA LANDING Y LA NEWSLETTER: UN PUNTO DE ENCUENTRO ÚNICO
El otro reto era la visibilidad conjunta. Más de veinte entidades generando actividad en tres países necesitaban un espacio donde esa actividad pudiera verse en conjunto, como parte de un mismo proyecto.
Desarrollé una landing integrada dentro de la web de ACPP que funcionaba como punto central de toda la actividad de TAGHYIR: las iniciativas de cada territorio, las novedades del proyecto, los materiales producidos. Un espacio que mostraba la diversidad del ecosistema sin fragmentarlo.
A esto se sumó el diseño de una newsletter trimestral que recogía esa actividad distribuida y la presentaba con coherencia visual, dando continuidad a la identidad del proyecto en cada envío. Implementada dentro del sistema existente.
El resultado fue un sistema completo que funcionaba en tres niveles: la identidad base, las plantillas para la producción autónoma de cada entidad, y la plataforma central donde todo está centralizado.
LO QUE ESTE PROYECTO ME ENSEÑÓ
TAGHYIR me confirmó algo que intuía: el diseño más difícil no es el más elaborado visualmente. Es el que tiene que funcionar cuando ya no estás.
Diseñar para la autonomía requiere tomar decisiones que van a contracorriente del instinto técnico: simplificar donde querrías afinar, elegir herramientas por accesibilidad antes que por prestigio, pensar en quién va a usar esto dentro de dos años, en otro idioma, con otro dispositivo, sin nadie al lado que le explique nada.
Estas son las preguntas que importan. Aprender a hacerlas bien es lo que convierte el diseño en una herramienta real de transformación.
FICHA TÉCNICA
Cliente: Asamblea de Cooperación por la Paz
Servicios: Identidad visual · Materiales · Plantillas de Canva · Diseño y desarrollo de landing web WordPress· Diseño y desarrollo de newsletter con Mailpoet
Web: medsocialinnovationlab.org
Contexto: Trabajo desarrollado durante mi etapa como socia en Freepress.coop. El proyecto incluyó también plan de comunicación y dinamización territorial desarrollados por el equipo completo.




