Cuando una organización renueva su web, casi nunca parte de cero. Hereda una identidad ya definida, directrices de financiadores que hay que respetar, un volumen de contenido acumulado durante años, y la presión de que todo conviva sin que el resultado parezca un compromiso negociado a la fuerza.
Eso es exactamente lo que encontré cuando la Fundación Biodiversidad encargó el diseño web para el portal Empleaverde+: su programa de apoyo a proyectos de capacitación para la transición ecológica, cofinanciado por los Fondos Europeos de Empleo Verde.
El portal llevaba años sin actualizarse. Visualmente había quedado desconectado de la imagen renovada de la Fundación, y la experiencia de navegación había acumulado capas de contenido sin una lógica clara. El encargo era renovarlo por completo: diseño, arquitectura y maquetación.
Dos identidades con autoridad propia
La Fundación Biodiversidad tenía unas pautas de diseño bien definidas para sus portales satélite. Por otro lado, los Fondos Europeos tienen sus propias directrices de identidad, con requisitos de visibilidad, logos obligatorios y normativa de aplicación estricta.
Dos sistemas. Los dos con criterio. Los dos con legitimidad. Y mi trabajo era que coexistieran sin que ninguno anulara al otro.
La decisión más compleja fue la paleta de color. Simplemente mezclar ambas identidades habría generado ruido visual. La solución fue establecer una jerarquía clara: la identidad de la Fundación Biodiversidad como sistema base, con sus colores como protagonistas, y la identidad europea integrada de forma estructurada en las zonas donde la normativa lo requería, sin que los sellos y logos obligatorios compitieran con la navegación principal.
El resultado debía identificarse a primera vista como un portal de la Fundación Biodiversidad. Esa jerarquía fue la decisión que ordenó todo lo demás.

El problema invisible: la arquitectura de información
Si la fusión de identidades era el reto visible, la arquitectura de información era el reto invisible, el que más tiempo requirió y el que más impacto tiene en la experiencia real del usuario.
Empleaverde+ acumulaba un volumen grande de contenido: convocatorias, proyectos beneficiarios, documentación, información sobre el programa. Y parte de ese contenido no vivía dentro del portal sino en webs externas, proyectos con sus propios sitios, recursos alojados en otras plataformas.
El problema es sutil pero real: cuando un usuario hace clic y de repente está en otra web, sin saber si ha salido del portal o no, sin un camino claro de vuelta, se desorienta. Y la desorientación en una web institucional genera desconfianza.
La solución pasó por varias decisiones simultáneas: clarificar qué contenido vivía dentro y qué fuera; diseñar una navegación que mantuviera siempre visible el contexto y diferenciar visualmente los enlaces internos de los externos, para que salir del portal nunca fuera una sorpresa sino una decisión informada.
Junto a esto, reorganicé la estructura completa por lógica de uso real: qué busca alguien que llega a este portal, en qué orden necesita esa información, qué tiene que encontrar en pocos clics. El resultado fue una jerarquía que permite entender el programa y sus convocatorias directamente desde la página inicial.
Un portal diseñado para crecer
El portal tenía que estar preparado para acoger convocatorias puntuales de forma recurrente. No era una web estática: era una plataforma viva que iba a actualizarse con nueva información de forma continua.
Eso cambia la forma de diseñar. No se trata solo de que las páginas actuales se vean bien, sino de que el sistema soporte el crecimiento sin romperse. Trabajé con un sistema de componentes reutilizables: bloques de contenido definidos que se pueden combinar y ampliar sin perder coherencia. El equipo de la Fundación puede actualizar el portal sin que el resultado visual se degrade.

Lo que este proyecto me enseñó
Trabajar con identidades institucionales con restricciones formales fuertes puede parecer un límite al diseño. Y en cierta forma lo es.
Pero también es un ejercicio de criterio muy preciso: cada decisión tiene que poder justificarse dentro de un marco dado. Eso obliga a pensar con más claridad, a ser más honesta sobre qué es esencial y qué es decorativo.
La creatividad con restricciones hace del trabajo de diseño un reto interesante. Porque el resultado no solo tiene que ser bueno. Tiene que ser funcional, sólido y ajustado a los objetivos del proyecto.
Ficha técnica
Cliente: Fundación Biodiversidad
Programa: Empleaverde+ (cofinanciado por Fondos Europeos de Empleo Verde)
Servicios: Arquitectura de información · Diseño UI/UX · Maquetación web · Sistema de componentes
Plataforma: WordPress
Web: empleaverde.es
Trabajo desarrollado durante mi etapa como socia en Freepress.coop




